3ª Etapa:  Oaxaca


Un bus de la compañía ADO nos trasladó en 5 horas desde Puebla hasta Oaxaca, capital del estado homónimo. El recorrido se hace por un paisaje árido, montañoso, erosionado, calizo, pobre de recursos agrícolas y en gran medida despoblado. 

Los accesos a Oaxaca de hacen por un paisaje triste de infraviviendas que se aferran a los suelos reclamando su propiedad. Todo el suelo es válido, incluso el más quebrado.




El bochorno exterior contrastaba con el abuso del aire acondicionado que estos buses nos brindan. Por eso, nada más llegar, una bofetada de aire recalentado nos advirtió de la latitud a la que nos encontrábamos.

Oaxaca, como otras ciudades mexicanas parece un mercado continuo, todo se vende, se vende en todos los lugar, incluso, y sobre todo, en la calle.  

                                 Plaza de Armas de Oaxaca

Entre los principales atractivos turísticos de Oaxaca, si no el más importante, está el yacimiento arqueológico de Monte Albán. Está antigua capital zapoteca se asienta sobre la cumbre situada en las proximidades del valle. Desde ella se divisa y controlan los accesos a la ciudadela. Está cultura floreció entre el 100 y el 500 de nuestra era, y perduró hasta el 800 aproximadamente, es decir, es coetánea de las culturas de Teotihuacán y de la Maya.


               Monte Albán. Juego de pelota



    Panorámica de Oaxaca desde Monte Albán




             Monte Albán. Plaza central


La cocina de Oaxaca es variada y entre sus platos más conocidos está la tlayuda, una torta grande de maíz sobre la que se coloca una crema de frijoles, aguacate, lechuga, queso y cecina de vaca. Se consume como una pizza o doblada como bocadillo

                          Tlayuda

La podemos encontrar en el mercado 29 de noviembre junto al famoso pasillo del humo, un corredor flanqueado por parrillas humeantes.


                 Mercado 29 de noviembre

Fuera del mercado proliferan puestos de comida no habituales como los chapulines, grillos fritos aderezados con limón o con chile picante, según gustos.



              Puesto de venta de chapulines.


Los mismos aderezos se pueden aplicar a tarántulas, gusanos de distintas especies y tamaños o a escorpiones provistos de su aguijón. Todos ellos fritos y sazonados.





La venta ambulante y los puestos callejeros proliferan por todas partes. También es frecuente encontrar a niños en edad escolar tratando de vender sus mercancías a lugareños y turistas. En otras ocasiones reclaman una propina a cambio de su habilidad.


Comentarios

  1. Manuel, Antonio que disfrutéis mucho del viaje, os sigo en esta aventura. Abrazos.

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